La cama proporciona un espacio acolchado y cómodo para que el perro descanse, mientras que el cobertor sirve para abrigar, proteger del frío o cubrir la cama, añadiendo una capa extra de confort.
Considera el tamaño, la edad y los hábitos de tu perro. Elige una cama del tamaño apropiado y un cobertor suave, fácil de lavar y que se adapte a la temperatura de tu hogar.
Lava regularmente las fundas y cobertores con agua fría y jabón neutro. Sigue siempre las instrucciones del fabricante para conservar los materiales en buen estado.